jueves, 6 de agosto de 2009

DOWNTOWN COSPLAYER PARTY MIX

Crónicas del REY DIABLO presentan: DOWNTOWN COSPLAYER PARTY MIX

Cuando me invitaron no pude creerlo. Fue tan surreal que accedí a asistir a dicho evento tan lúgubre y ascético... casi tanto como un episodio de cualquier novela de Televisa.
Al caminar por las calles del centro de la ciudad de México no pude evitar ser distraido e incluso confundido por la gente que me miraba con admiración (aunque se lea bien mamila, así fue).
Llegamos al lugar Rox, Chava, David y yo, expectantes, sin saber qué esperar de dicha fiesta. Antes de entrar detuve a David y le dije "Prepárate pos si tenemos que huir, probablemente sean demasiados. Activa el pilóto automático del Diablomóvil y prográmalo para que nos espere afuera por si acaso".
Entramos y, como también esperaba, las miradas nos ascediaron, gitanas y vampiras buscaban mi mirada para hacerme suyo (una vez más) pero no cedí en ningún instante.
Entes deambulantes se acercaban para mirarnos de cerca y destellarnos con unos aparatos extraños a los que llamaban "la pinche cámara wey", o al menos eso es lo que les entendí.

Un frío más allá de lo infernal (lean pa que sepan que en el infierno también hace frío, incultos) se apoderó de mi espina al tratar de perdernos entre los hálitos de lo que alguna vez fue vida humana conciente y normal. Al cabo de unos minutos se hicieron presentes nuestros colegas Augusto y Xóchitl, quienes en su propio impulso aventurero decidieron asistir a dicho acontecimiento.

Todo marchaba acorde a lo ideal. Parecíamos inmunes a los acechos de aquellos seres extraños e insólitos cuando se encendieron las luces.

- ¡Oh, no! ¡David, nos han localizado, debemos hu...- una voz omnipresente cobijada por el eco que retumbaba en el recinto interrumpió mi llamado aclamando la presencia de algunos de los entes ahí presentes.

Conforme los llamaban, accedían a danzar al ritmo de una melodía un tanto peculiar, como hipnotizados. En trance.

Disponíamos a realizar una retirada discreta, inadvertida, cuando la voz grita mi nombre y caigo en ese ahogado trance, me dirijo al frente de todos y danzo como tal vez nunca (no... la frase es "seguramente nunca") vuelva a hacerlo. Ellos me aclamaban. Vampiras, hippies y gitanas me ascediaban tratando de hacerme suyo (sí, una vez más... también las hippies)

Cuando volví en mí me hallaba detrás de mis colegas quienes, acorralados por todos como ratones entre gatos, se disponían a huir. La voz clamó otro nombre. Los entes atendieron y pudimos huir.

De camino a la Diablocueva no podía evitar el pensar en qué hubiera pasado si esas vampiras, gitanas y hippies me hubieran atrapado (una vez más). ¡Chingao! ¡Debí de haberme quedado!



En fin... esa es la versión del Rey Diablo de esa fiesta de disfraces a la que fuimos el fin de semana pasado en el bar Alfonso, en el centro de la ciudad de México. Jejejeje... aquí las fotos que lo atestiguan:



Hasta siempre y adelante!

HiNO

5 comentarios:

  1. Estuvo bien chidote no lo puedes negar!

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  2. nadie lo está negando, manito... de hecho estuvo bien chidorrio que me aplaudieran cuando jotié, ya puedo jotiar profesionalmente en la Zona Rosa, jajajaja...pero no le digas a naiden

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  3. Ahhh qué chidas están las fotos... qué bueno que se la pasaron de pelos!!!

    Saludos...

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  4. el Rey sabe que no le conviene "rendirse" o "dejarse" atrapar... porque sabe que no hay ente más vil, maligno, oscuro y villano como el que le espera en casa cuando regresa de una juerga...

    Con todo el amor, Misti-Minsk

    Pd. Si lo dudas.. sòlo recuerda los rodillazos y cómo te quedó la naríz la 1era vez.

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